Casi setenta y cinco años después de la formidable epopeya de las Brigadas Internacionales en la España Republicana, a iniciativa de dos asociaciones de supervivientes : ACER* (Amigos de los Combatientes de la España Republicana) y KSFR (la equivalente en Alemania), que mantienen la memoria del compromiso brigadista, se reunirán en París, lugar simbólico del agrupamiento de la mayoría de los voluntarios internacionales antes de su salida hacia España. Estas asociaciones han decidido crear una “coordinadora internacional” para compartir y desarrollar el trabajo de memoria, para estar presentes en el momento actual en el que los principios fundadores del internacionalismo y del antifascismo de las BB.II. están en peligro y para recordar los sacrificios del pueblo español durante la guerra civil. Vendrán delegaciones de Italia y de Rusia, de Gran Bretaña y de México, de Austria y de Irlanda, de los Estados Unidos y de Dinamarca, de España y de Holanda, de Luxemburgo y de Bulgaria, de Alemania y de Bélgica. Todos a su manera en su propio país testimonian ya el sentido del combate de los voluntarios que fueron a apoyar la Republica Española asediada y a contener el ascenso del fascismo en Europa, y contribuyen a recordar, e incluso a restablecer, los hechos históricos. Todos luchan contra el riesgo del olvido, organizan reuniones y debates para hacer conocer a las jóvenes generaciones la historia de las BB.II. y de la guerra civil española, y las graves consecuencias de la derrota, especialmente para los combatientes de la libertad españoles e internacionales, que pagaron muy caro su compromiso tras la victoria de Franco.



Los sindicatos han aprovechado el Día del Trabajo para decir que no aceptarán recortes sociales. 

semanas hará públicas las listas de despidos entre los trabajadores del estado, de donde "sobran", según el gabinete y el Fondo Monetario Internacional, 80.000 personas. Desde el otoño pasado han sido eliminados 15000 puestos de profesores, miles de trabajadores de CFR, la compañia ferrocarril rumana, y de la sanidad pública.
Los rumanos no tendrán la posibilidad de comprar a partir de hoy en la "piata" (mercado popular) productos producidos directamente por los campesinos rumanos (frutas, verduras, leche, queso, huevos, etc..) por la entrada en vigor de una nueva ley que impedirá que los productores que no estén constituidos como empresa en el Registro de Comercio puedan vender sus productos en los mercados.